jueves, 14 de junio de 2012

Desalojos


Nunca hubiera querido olvidarme de ti. Era lindo tenerte cerca, soñar contigo, extrañarte, hacerme creer a mi misma, a como diera lugar, que podíamos ser felices así.

Nunca hubiera querido dejarte de amar. Hubiera preferido morir del dolor de no tenerte. De ese dolor al que me llevaste una y otra vez, durante años.

Nunca hubiera querido obligarte a salir de mi vida. Pero me agoté de ti, de esperar el día que jamás llegaría, de fingir que me interesaba ese otro trato, de aparentar sonrisas y de ocultar lágrimas. 

Siempre busqué un lugar en el librero de los cuentos de amor más trágicos. En cambio, esta historia terminó en un caja de cartón, al lado de otras anécdotas mediocres  y comunes a las que un día, terminaré por prenderles fuego. 

Nunca hubiera querido escribirlo, mucho menos decirlo, siempre te querré, pero hoy ya no hay espacio para ti.

lunes, 11 de junio de 2012


El instante que tenía que llegar. La mirada que siempre quise dedicarte. Los brazos en los que durante mucho tiempo soñé estar.

lunes, 21 de mayo de 2012

Cordura involuntaria


Conozco ya, el límite de mi locura. Tiene nombre y apellido. Tiene silencios y ausencias, los ojos claros y las manos grandes, poco pelo y espalda ancha.

Me jugaría todo lo que tengo y todo lo que soy. Apostaría todos mis sueños a su número. Me iría de aquí, me escaparía muy lejos. Me cambiaría el nombre, me cortaría el pelo. Transformaría mis ritmos. Le regalaría mi espacio. Pintaría de otro color este camino.

¿Por qué no desquiciarme de una vez por todas?

¡Pinche vida! Estoy harta de vivir atada a todas tus cautelas.