miércoles, 3 de agosto de 2011

Puede esperar

Le pregunté a mi amiga Emilia si su novio la amaba y me respondió que sí.

Me lo dijo segura, con una gran sonrisa y con el corazón exhaltado. En realidad no la ví, me lo escribió por chat, pero puedo imaginármelo:

“Me ama, se le nota en los ojos, cuando alguien te ama se le nota en la mirada”


Sé a qué se refiere, sólo un hombre me ha mirado así.

Tengo esa mirada guardada en un pequeño y secreto archivo de mi mente, pero si le diera muchas vueltas a su recuerdo, terminaría por meterme en problemas, y no, por el momento no los necesito.

...sin embargo, en los días más difíciles, por más resistencia que ponga mi conciencia, recurro a él.

Y es inevitable: me aguanto las ganas de sonreir ¡me invade un miedo enorme! cualquiera podría darse cuenta… cualquiera podría leer mis pensamientos (suena complicado, pero soy más transparente que el agua) y descubrirlo... todo terminaría muy mal.

espanto el recuerdo con un trago de agua. 1 o 2 veces al mes es lo mismo.


Si alguien me dijera que el amor no puede esperar, respondería que miente. Yo tengo uno que espera, por ahí… guardado para pronto o para nunca, para un día en que el mis sueños no estén en medio, para un día en el que sea más valiente, para un día que, con honestidad, no sé si llegará.

Llevo meses escondiendo una mirada que corresponda al único que me ha visto así... y sí, suena a tremenda locura, pero sé que aún puede esperar.

sábado, 2 de julio de 2011

Ventanitas al futuro III: Canciones a dedicar

De cuando uno cree haber encontrado el Soundtrack de su vida.

martes, 29 de marzo de 2011

Ventanitas al futuro II: El de la foto

Ahora que sacaba algunas cajas de mi closet, me encontré con la única foto que tenía de ese viaje, fue tomada en un verano en el que la pasé particularmente bien.

Yo tenía 24 y él más de 30, los dos viajamos a la playa. La foto era una toma del atardecer en la que él se cruzó accidentalmente, la pude haber borrado de mi cámara digital Nikon, pero en aquel momento no quise. De alguna manera y con el paso del tiempo, lo mismo resolví con su recuerdo.

Apenas la vi, me vinieron a la mente más imágenes, aquella época de mi vida fue la cúspide de mi libertad, feminidad y de mi falta de remordimientos.

Durante años he guardado en secreto los más pequeños detalles de ese verano y de los meses siguientes, en absoluto secreto, con el tiempo nadie ha sabido de las causas, pero todos han vivido los efectos.

El de la foto me enseñó mucho de amor.